INFOXICACIÓN
Fuente: http://informatizarte.com.ar/blog/?p=1216
Aproximación
conceptual al término infoxicación
La
“infoxicación” es un neologismo que según la Enciclopedia libre, Wikipedia, se
refiere a:
La sobrecarga informativa, infoxicación
o infobesidad es un concepto generalmente usado en conjunto con varias formas
de comunicación por computadora tales como el correo electrónico. Se refiere al
estado de contar con demasiada información para tomar una decisión o permanecer
informado sobre un determinado tema. Grandes cantidades de información
histórica para analizar, una alta tasa de nueva información siendo añadida,
contradicciones en la información disponible, una relación señal/ruido baja
dificultando la identificación de información relevante para la decisión, o la
ausencia de un método para comparar y procesar diferentes tipos de información
pueden contribuir a este efecto. El término (del inglés information overload)
fue acuñado en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock («Sobrecarga informativa», 2015).
A
diferencia de Wikipedia, Portocarrero y Gironella (2009, p. 2), atribuyen el origen de
"infoxicación" a Cornella, y "(...) que se refiere a la
intoxicación intelectual que produce el exceso de información".
Problemática asociada
Fuente: http://juancarlosrobles.blogspot.es/1393109549/infografia-infoxicacion-y-curador-de-contenidos/
Para
tener una idea de la magnitud de información que se produce, en una
investigación reciente de Berkeley se llegó a la conclusión de que la cantidad
de información que se produce anualmente en el mundo, es de 2 hexabytes por
año, es decir 2 x 1018 por año; esta cantidad se produce en
cualquier formato, es decir, aquí están incluidas las películas, los vídeos,
los papeles que se hacen en las oficinas; están incluidos los libros, todo lo
que representan contenidos realizados por una persona o por una máquina, por
ejemplo aquí también están incluidos los datos recogidos por satélites
meteorológicos, etc. Pero si no es suficiente para esclarecer el asunto esta
comparación puede ilustrar mejor: Una persona normal para finales de los 60
tenía acceso unas 18 estaciones de radio, 4 canales de televisión, 4.500
títulos de revistas. En cambio para inicios del 2004, se disponía de 18.000
títulos de revistas, 20 millones de sitios en Internet, 2.400 millones de
estaciones de radio en Internet (Cornella, 2000).
Entonces
en este contexto, tal como señala Cornella (Portocarrero & Gironella, 2009,
p. 2), a la sobrecarga de información, que humanamente es
imposible de procesar o es muy difícil de procesar, le sigue la ansiedad, que
técnicamente se le conoce por sus términos en inglés como information fatigue syndrome; el cual se constituye en un problema
para la sociedad actual.
Efectos y soluciones a
la sobreabundancia de la información
En definitiva,
la información personal
se está convirtiendo
en Información 2.0, es decir,
información global, y por tanto, accesible para cualquiera que quiera obtenerla
y difundirla, sea propia o ajena.
Comenzando por las aplicaciones más usuales, convendremos en que las
bitácoras (blogs en inglés) son las que más amplio desarrollo han tenido. (Caldevilla Domínguez, 2013)
Según
algunos autores (Mena Muñoz, 2014), un selector de contenidos, o
“content curator”, debe ser quien nutra de contenidos a quien los necesite, de
una forma destilada y sencilla, para corregir el exceso de contenido y el caos
en el que esté sumergida la información en internet (Margullón, 2012). Alguien
que esté en continua búsqueda, agrupando y organizando constantemente la mejor
la más relevante información, recopilando imágenes, inspiraciones, recursos e
ideas y dándoles a continuación una presentación atractiva, sencilla y
accesible (Hayden, 2012). Alguien que no crea más contenido, pero que da
sentido a los contenidos que otros crean (Scoble, 2011) o aquél que filtra y
cataloga contenidos digitales para recuperar el valor inicial de la
información, devaluada por la existencia ingente de datos (López, 2013).
En
cierto modo, hoy día, todos los usuarios son (somos) ya selectores de
contenidos. De una manera u otra casi todos catalogamos videos, fotografías u
otros enlaces de interés gracias al desarrollo de la web 2.0. Y la mayor y
mejor herramienta que se usa es muy fácil de cultivar. Se trata de la lectura,
la intuición, el olfato y el criterio personal.
Según
Valera (2012a), un selector de contenidos debe tener las siguientes cualidades:
- Debe conocer a su audiencia, a aquellos que le siguen
- Tiene que estar al día de las tendencias, iniciativas y nuevos proyectos recurrentes en su nicho de mercado específico
- Ha de realizar un seguimiento importante a los artículos, charlas, entrevistas, vídeos y conversaciones que se generen en internet para saber los temas del momento y nutrirse de los “trending topics” del día
- Distinguir y saber elegir bien entre lo que no vale nada y lo que sí
- Monitorizar los actos, acciones o eventos relacionados con su tema
- Reconocer las informaciones reales, contrastadas y rigurosas de aquellas que son solo ruido o rumor
- Sentir curiosidad por nuevos aspectos de su tema de acción
- Conseguir transmitir a los seguidores que tiene un criterio profesional de calidad
- Ha de convertirse en una fuente creíble a través de su trabajo
- No debe defraudar a sus seguidores o hacerles ver que están perdiendo su tiempo
REFERENCIAS
Caldevilla Domínguez, D. (2013).
Efectos actuales de la «Sobreinformación» y la «Infoxicación» a través de la
experiencia de las bitácoras y del proyecto I+ D avanza ‘Radiofriends’. Revista
de Comunicación de la SEECI, (30), 34–56.
Cornella,
A. (2000). Cómo sobrevivir a la infoxicación. Infonomia. com, 8.
Recuperado a partir de
http://www.infonomia.com/img/pdf/sobrevivir_infoxicacion.pdf
Mena
Muñoz, S. (2014). Herramientas contra la infoxicación en los Social Media: los«
Content Curators». Ambitos: Revista internacional de comunicación, (24),
11–20.
Portocarrero,
F., & Gironella, N. (2009). Redacción Profesional. Técnicas de redacción
para la empresa del siglo XXI. Oleiros, La Coruña: Netbiblo.
Sobrecarga
informativa. (2015, mayo 11). En Wikipedia, la enciclopedia libre.
Recuperado a partir de
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Sobrecarga_informativa&oldid=82350276